lunes, 28 de septiembre de 2015

Glaciares del Pirineo

Desde siempre me a gustado saber de lo que fue y lo que será de los glaciares del Pirineo, sin duda, están condenados a desaparecer, aunque todavía lo nieguen muchos, hay un cambio climático.
Vamos con un poco de historia;
Evolución histórica de los glaciares españoles
Durante el Último Máximo Glaciar (LGM), los Pirineos estuvieron ocupados por amplias masas de hielo que fueron capaces de remodelar la morfología, generando un paisaje y relieve glaciar que condicionó de modo directo los procesos y las formas actuales. A falta de dataciones absolutas que establezcan una cronología definitiva se ha establecido la siguiente evolución glaciar:
Pleniglaciar
El Pirineo estaría cubierto por el hielo, con lenguas de decenas de kilómetros ocupando los valles principales que finalizaban a 800-1000 de altitud. Su cronología es discutida, si bien parece ir confirmándose que sería anterior a lo sucedido en altas latitudes, pues la circulación atmosférica zonal situada a más bajas latitudes posibilitaría el acceso de masas frías y húmedas que permitieron el crecimiento de los glaciares antes del periodo de máximo frío global. De este modo, el LGM pirenaico se produciría hace unos 40.000 años. Se han registrado diferentes periodos de equilibrio, ya con los glaciares acantonados en los valles altos pirenaicos, hace 25- 20.000 años, un periodo finiglaciar pleistoceno.
Tardiglaciar
Período de enfriamiento con variaciones climáticas que supuso que hace unos 14.000-11.000 años, el Pirineo sufriera dos fases de avance glaciar, ahora con aparatos con desarrollos que alcanzaban el kilómetro de longitud y alojados en la actual alta montaña, por encima de los 2.200 m.
Deglaciación Holocena
Durante este periodo, postglaciar, los glaciares desaparecen de la mayoría de los macizos de la alta montaña y se generan formas periglaciares (glaciares rocosos, corrientes de bloques, lóbulos de piedras, derrubios afectados por flujo) que ocupan las porciones altas de laderas y circos en ambientes con permafrost.
Pequeña Edad del Hielo
Esta pequeña fase glaciar ha sido registrada por los restos de las zonas más altas de los principales circos y bajo cumbres de más de 3.000 metros, como consecuencia del pequeño período pulsador acaecido en época histórica, la Pequeña Edad del Hielo. Dentro de ésta última fase es posible diferenciar tres pulsaciones menores principales (1600-1750, 1820-1830, 1905-1920).
Retroceso reciente
A partir de 1890 los glaciares pirenaicos inician un retroceso continuado, se separan de las morrenas frontales, inician procesos de derrumbamiento en las porciones inferiores y se liberan del hielo umbrales y laderas, donde se instalan enérgicos procesos gravitatorios y periglaciares en un medio dominantemente crionival.
 
El futuro próximo de los glaciares españoles
Los glaciares españoles han sufrido un retroceso constante y continuo desde principios del siglo XIX. Este retroceso, ha conocido un incremento de la fusión de los glaciares a partir de los años 80 del siglo XX.
La desaparición de heleros y glaciares, constatada desde que existen fuentes escritas sobre los glaciares pirenaicos, se ha generalizado, con la transición de masas glaciares a heleros, o la desaparición de los heleros que ha significado la pérdida del 80% de la masa de los glaciares.
A partir de los años 80, la pérdida se ha incrementado, con las reducciones de 52% de su masa en tan sólo 20 años (1980-2001), pero que representan pérdidas del 30% para la última década (1991-2001). De seguir esta tendencia en la pérdida de masa, considerando que afectará a todos los glaciares por igual, en 2005 quedarían 64,5 hectáreas de hielo, equivalente a poco más de un tercio del hielo contenido en el macizo de la Maladeta. Se estima que en el 2050 quedarían 8,9 hectáreas de hielo en el Pirineo, cifra que supera por poco el hielo acumulado actualmente en el Besiberri. De este modo, a partir de las tendencias de pérdida de masa, si no cambian las condiciones de ascenso de temperatura o de incremento o pérdida de humedad, entre el 2050 y el 2070 los glaciares se fundirían. Estos podrían retrasar su desaparición, pues los glaciares ralentizan su fusión en las últimas fases de fusión mediante recubrimiento de clastos, o posiciones en altura y cobijadas de la radiación solar.
Si se realiza una proyección sobre el ritmo de ascenso de la línea de equilibrio glaciar (ELA), a un ritmo de ascenso igual al actual (variable para cada glaciar), la ELA de los glaciares del Posets superará los 3100 m entre los años 2046 y 2053. Esto significa que los glaciares del Posets desaparecerán en ese momento, pues todos ellos tienen su cabecera a esta cota, perdiéndose toda la masa por encontrarse por debajo de la ELA, en el área de ablación glaciar. Para el conjunto de la cadena significa que sólo algunos glaciares Maladeta, Aneto y Monte Perdido), con su zona de acumulación actual por encima de los 3100 m, podrían perdurar, pero reducidos a pequeños lentejones cobijados en altura.
Finalmente, a partir de las estimaciones de ascenso de temperaturas del IPCC, podemos estimar que el ambiente con permafrost también sufrirá retroceso, como sucede en la alta montaña pirenaica desde hace 14.000 años. En caso de que se cumplan las predicciones más restrictivas (aumento de 1,5ºC en cien años), en 2050 el ámbito con permafrost, y la isoterma –2ºC se ubicaría a 2900 metros, perdurando un ámbito deglaciado, con permafrost, este muy inestable y prioritariamente esporádico y discontinuo, dado el escaso espacio disponible a esta altitud en el Pirineo y al incidencia de la radiación sobre las paredes estrechas y verticales que dominan por encima de los 3000 metros. Si se calcula con los pronósticos de mayor calentamiento (5,5ºC en un siglo), la isoterma –2ºC se ubicaría por encima de 3150 m en el año 2050, de modo que estaríamos en un ámbito con permafrost discontinuo o esporádico muy inestable. Cualquiera de los dos casos no sería favorable para posibilitar la permanencia de neveros o heleros a favor de la existencia de fuentes de frío asociadas al permafrost.
Los indicadores glaciológicos y criológicos de la alta montaña pirenaica nos inducen a pensar que de continuar las condiciones actuales y recientes (dos a diez décadas), o de cumplirse las predicciones máximas o mínimas del IPCC, los glaciares actuales tenderán a una drástica reducción o a desaparecer hacia mediados del siglo XXI, entre 2050 y 2060.
Podemos afirmar, pues, que de no cambiar las condiciones actuales, estamos asistiendo al proceso de deglaciación del Pirineo y de desaparición de los glaciares, un patrimonio natural singular de la naturaleza pirenaica.
Conclusiones
El cambio climático es real, el vínculo entre sus causas y el origen antropogénico del incremento de las emisiones es cada vez más claro. A causa del calentamiento global que provoca el derretimiento de las capas de hielo y la desaparición de glaciares está aumentando el nivel del mar afectando los ecosistemas e incrementando los riesgos para el normal desarrollo de las actividades humanas.
La situación de los glaciares es delicada y más allá del aporte que estos realizan al crecimiento del nivel del mar, poblaciones importantes y una variada cantidad de actividades productivas dependen de ellos, por ello es urgente y necesario tomar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los gobiernos de los países industrializados deben actuar urgentemente para reducir el uso de los combustibles fósiles, que provocan el aumento de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera intensificando el cambio climático, entre otros problemas. Si los gobiernos no actúan pronto para desalentar la demanda de combustibles fósiles, las futuras generaciones se verán obligadas a restringir drásticamente la disponibilidad de combustibles fósiles para proteger el sistema climático a un costo económico y social mucho mayor que el que implicaría tomar la iniciativa hoy.
 
Unos claros ejemplos:
MONTE PERDIDO


 
 
OSSUE
 
 
 



 
 
MADALETAS
 

 
TAILLON

 
ANETO
 
 
Y aunque de vez en cuando se lea una noticia así, que da algo de esperanza, yo creo que la realidad es clara  http://desnivel.com/cultura/varios-glaciares-del-pirineo-aumentan-de-volumen